La Paradoja del Rey Desnudo y la Toma de Decisiones

Siguiendo una de las líneas de este blog, hoy vamos a utilizar un cuento para reflexionar sobre la forma en la que abordamos la Toma de Decisiones en nuestras organizaciones. Para ello, traemos a colación uno de los cuentos populares más famosos,“El Rey Desnudo” o “El traje nuevo del Rey”, que normalmente se atribuye a Hans Christian Andersen (1837), pero que con anterioridad lo encontramos recogido en El Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio (1335) por Don Juan Manuel.

Dado que es bastante conocido, vamos a resumirlo de forma libre:

En un país muy lejano vivía un rey, siempre preocupado de poseer los objetos más valiosos y excepcionales. Ocurrió que tuvo conocimiento de que los mejores sastres del mundo andaban por su reino por lo que los mandó llamar. Cuando estuvieron ante él les pidió que le hicieran el mejor traje del mundo o los mandaría matar; los sastres, tras hablar entre ellos le dijeron que le harían el traje más maravilloso del mundo y con el que el Rey se vería gallardo como nunca antes, pero que, además, sería un traje que solo los listos podrían ver, y le pidieron una fortuna en joyas y dinero. El rey pensó que con un traje así podría presumir en la corte y ante sus súbditos como ningún otro monarca de los reinos vecinos, así que accedió.

Tal y como solicitaron los sastres, habilitaron unas lujosas dependencias para que trabajaran, ordenando que les facilitaran todo aquello que pidieran; durante días y días los sastres vivieron a cuerpo de rey, disfrutando de todos los placeres que el dinero y el poder podían conseguir en aquel reino.

Al cabo de una semana el Rey empezó a mosquearse y decidió enviar a uno de sus lacayos a que viese como iban los sastres. Estos, cuando le vieron venir, hicieron grandes alharacas y aspavientos y le hicieron acercarse al telar, que se encontraba absolutamente vacío; “¿Qué os parece el traje? ¿Es absolutamente maravilloso, verdad?, dijeron mientras manipulaban el aire como si manejaran sedas e hilos de oro. El cortesano, que no veía nada, pero que conocía que era un traje que solo los tontos no podían ver, les siguió el juego y, cuando volvió con el monarca se deshizo en alabanzas, repitiendo todas las descripciones que los sastres habían hecho.

El rey se quedó más tranquilo durante un tiempo, hasta que, una semana después, envió a otro cortesano para ver si faltaba mucho y para que le contase cómo era el traje que estaban confeccionando. Al igual que habían hecho con el anterior, los sastres se dedicaron a manipular el aire, gesticulando como si en sus manos tuviesen un delicado traje y fueron describiendo todos los detalles del mismo…., mientras el vasallo miraba el vacío que ante él se describía como una de las maravillas del mundo. Pero con el antecedente del anterior emisario y conociendo que sólo los inteligentes podían ver el traje, decidió disimular y fingió que el también lo veía, celebrando con alborozo la maravilla que habían confeccionado los sastres y reproduciendo con todo detalle las características del traje ante el Rey

Así fue como, al poco tiempo, los sastres se personaron ante el rey y tras hacerle desnudarse simularon vestirle, mientras iban describiendo las maravillas de las telas, los colores, los bordados y todos los elementos que iban inventando y lo bien que sentaba el traje al rey y lo apuesto que con él se veía. El rey, demudado ante la imposibilidad de ver nada de las maravillas que le describían, les hizo repetir una y otra vez todos los detalles para ser capaz de disimular ante la Corte y que nadie se diera cuenta de que su rey era tan tonto que ni siquiera podía ver su maravilloso traje.

El traje nuevo del Rey

El Rey desnudo

Vestido con su imaginario traje, el rey paseó desnudo por Palacio; todos los súbditos con los que se cruzaba -tras un momento de estupor inicial al ver desnudo al rey- se fueron sumando a las alabanzas sobre el traje y lo apuesto que se veía al rey, así vestido, pues nadie estaba dispuesto a que los demás pensaran que era estúpido.

Al día siguiente, el rey decidió mostrar su nuevo traje al pueblo. Las noticias sobre el nuevo traje y su extraordinaria característica ya eran la comidilla en todo el reino, así que cuando el rey salió a pasear por las calles, los primeros en verle estallaron en comentarios aduladores para que nadie pensara que ellos eran tan tontos que no podían ver el maravilloso traje, y a ellos se fueron sumando todos los que se iban asomando a ver pasar al rey.

De repente, un niño pequeño vio al rey y a gritos exclamó: “¡el Rey está desnudo!”, grito al que otros niños se fueron sumando mientras los adultos se miraban y, poco a poco, todos fueron entendiendo que sus ojos no les engañaban y que el rey se estaba paseando como vino al mundo.

El Rey se percató entonces del engaño del que había sido objeto y, abochornado, se refugió en Palacio, de donde los sastres ya habían huido con su botín y, durante mucho, mucho tiempo, se mantuvo recluido en Palacio.

Aunque de este cuento podríamos sacar muchas enseñanzas, quiero centrarme en uno de sus aspectos y sus implicaciones a la hora de tomar decisiones: la búsqueda de las soluciones mágicas y la falta de cuestionamiento de los resultados obtenidos

¿Cuantas veces se os ha “vendido” el Business Intelligence como la panacea universal? “Implanta una herramienta de BI y todo irá mejor: venderás más, gastarás menos…”; así que tomamos la decisión y nos embarcamos en un proceso largo, complejo y caro, para implantar una solución de BI y, al cabo del tiempo, ponemos en marcha nuestro BI, contentos porque ya se han “puesto los medios para solucionar todos nuestros problemas”.

¡Y nos quedamos tan contentos! ya nos hemos puesto nuestro “traje mágico”, así que ya somos más “apuestos” (vendemos más, mejora nuestra imagen de marca, gastamos menos….). Accedemos a nuestros dashboards, entramos en nuestros informes….., ¿y nada más? ¿Ya hemos hecho todo lo que teníamos que hacer?

Por desgracia, muchas veces nos han vendido la tecnología de BI como la panacea universal: basta con tener una herramienta de BI y diseñar una buena solución de informes, etc, para tener la solución a todos los problemas de nuestra Organización.

Y, además, cuando, por fin, ponemos en marcha la solución diseñada, nadie la cuestiona; aunque no veamos mejores resultados, no podemos poner en cuestión el “traje nuevo del emperador” y si alguno no es capaz de ver lo maravilloso que es, será porque es “idiota”, como en el cuento.

Lo fundamental tras una decisión: medir

Mide los resultados de tus decisiones

Pero la realidad es que la tecnología de BI, en cualquiera de sus versiones, incluido el Big Data hoy tan de moda, es solo una herramienta para mejorar el proceso de toma de decisiones. ¡Pero la tecnología sola no sirve!: es una herramienta fantástica, pero si no cambiamos nuestra forma de tomar decisiones, si no medimos los resultados obtenidos, si no entramos en un proceso constante de revisión de nuestro proceso de toma de decisiones (principio Think-Act-Analyse), disponer de una herramienta de BI no nos servirá de nada…, aunque nadie se atreva a decírnoslo, como ocurría en el cuento.

Si os apetece leer más, podéis hacerlo en el post “los cinco errores más comunes en un proyecto de BI

Como conclusión: antes de poner en marcha un proyecto de BI, tened claros los objetivos, preparad vuestra organización para las nuevas capacidades, diseñad los nuevos procesos de toma de decisiones que utilizaréis con la nueva tecnología y, sobre todo, medid los resultados en vuestra gestión, analizad si es lo que esperabais y, si no lo es, volved a plantearos los objetivos y a rediseñar la solución aplicada.

Esto último, medir y evaluar el resultado obtenido, es la única forma de evitar andar desnudos mientras todo el mundo nos dice lo bonito que es nuestro traje.


Si te ha gustado esta entrada, suscríbete a nuestra Newsletter para recibir las últimas entradas del Blog.


 

 

 

Esta entrada fue publicada en BI, Business Intelligence, Decisiones, Decisones de Negocio, Errores en la Toma de Decisiones, Gestión, Implantación BI, Implantación de un Sistema de BI, Inteligencia de Negocios, Metodología BI, Teccnologia, Tecnología para la Toma de Decisiones, Toma de Decisiones y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s